Bardem cabrea al roseo español

Loretta Martin 25 mayo 2010 0


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En estos días no para de comentarse la declaración pública de amor que Javier Bardem hizo a Penélope Cruz en su discurso de agradecimiento tras recibir el Premio al Mejor Actor del Festival de Cine de Cannes.

Los mercaderes rosas españoles están MUY cabreados con Bardem por hacer semejante muestra de amor en tierra extraña. Es más, incluso se les recrimina a ambos que sean mucho más amables con la prensa y los medios en general fuera de nuestras fronteras que dentro, que concedan entrevistas, que acudan a talk-shows y que sigan el juego del showbusiness con tanta alegría para luego avinagrarse con nosotros en cuanto pisan Barajas. Hasta ahí, no les quito razón a los rosetas españoles porque, es verdad, que ambos actores cambian drásticamente de actitud según donde estén. Sin embargo, todas las historias tienen dos versiones y dos puntos de vista.

En España tanto la prensa rosa como las televisiones han tomado por costumbre  – y recordemos que las costumbres se hacen leyes – de asaltar al famoso de turno, que es cualquiera que pueda generar una noticia, por pequeña que sea, y tanto si quiere como si no, perseguirlo durante varios minutos preguntando,  sin introducción o contexto previo, las más absurdas estupideces o las más desvergonzadas de las intromisiones a la intimidad. He de confesar que muchas veces, y digo muchas, he sentido vergüenza ajena por la imbecilidad de la reportera que micrófono en mano martillea sin pudor a alguien que va caminando por la calle con una sarta de estupideces y una falta de estilo que me hace sonrojar: “es que se rumorea que hay una crisis” (silencio del prota) “….y… entre vosotros,… todo va bien?” (más silencio) “….es que se ha dicho que…. “ (más silencio) .”…quieres desmentirlo?….” (silencio). Al fin el prota se mete en un coche o entra en un portal y la tonta del micro otra vez: “…. vale gracias….”

En Europa y Estados Unidos la prensa es muy libre, mucho más que aquí, porque allí es independiente, no como en España, donde los amiguismos de periodistas y famosos hace que los primeros callen demasiado y no cuenten todo lo que podrían. Sin embargo, fuera de nuestras fronteras hay mucha más profesionalidad periodística que en España. La que esto escribe, ha vivido en Estados Unidos y también en Reino Unido, por tanto, puedo asegurar lo que digo: Esa persecución NO existe, esas preguntas estúpidas NO existen, esa falta de respeto por la vida cotidiana del famoso donde no puede ir tranquilo a comprar el pan sin tener dos reporteros detrás NO existe. Doy fe de lo que digo. No existe. El periodista investiga, o se entera, o se lo cuentan, o lo pregunta, pero no manda mercenarios de cámara y micrófono a acosar a la gente hasta sacarla de sus casillas y mientras tanto grabarla para luego pasar las imágenes cuarenta veces por televisión. El periodismo rosa fuera de nuestras fronteras es más valiente, porque no se casan con nadie, y también más educado porque dejan a la gente en paz. Así de simple.

No voy yo a ser quien critique a Bardem y Penélope por mostrar su amor fuera sin problemas y no hacerlo aquí. La respuesta es que allí tampoco nadie les da problemas y aquí SÍ se los darían. Es más, ya se los están dando. En cuanto Penélope llegó a Barajas la vimos todos por televisión mientras la martilleaban, otra vez micrófono en mano, con las estupideces de: “…te gustaron las palabras de Javier….?” (silencio)….“….te emocionaste mucho?…” (silencio) ….”supongo que habrá significado mucho para ti….” (silencio)….. Señores, señores…. qué vergüenza.

Si los medios españoles quieren que se les trate como a los extranjeros, a lo mejor deberían empezar a comportarse como ellos.