Boda en Estocolmo: Rania 1, Letizia 0
La boda de la princesa Victoria de Suecia nos brindó la oportunidad de ver otro partido distinto de los Mundiales de Fútbol. Éste era el famoso derby entre las dos princesas más parecidas entre sí de la realeza. Dos princesas que podrían ser hermanas por el fuerte parecido físico que hay entre ellas. Dios las cría y ellas se juntaron en una boda.

El partido no tuvo tensión, la ganadora arrasó por goleada y ésta fue Rania. La Reina de Jordania mostró, como siempre, una elegancia y un saber lo que le queda bien que Letizia todavía no ha aprendido. Nuestra Princesa de Asturias vistió un traje que la hizo invisible, confundiendo todavía esos conceptos que sólo las pueblerinas confunden: elegancia y sosería. Se puede ser muy elegante y a la vez atreverse con los colores y con las formas y con los complementos. Pero nuestra chica de Asturias todavía tiene esa forma de pensar provinciana en la que colores vivos, accesorios grandes o diseños atrevidos no conjugan con la elegancia. Para ella la elegancia es marrón, negra o gris…. muy muy siglo XX.

Alguien tendrá que decirle a nuestra Princesa que estamos en el siglo XXI y que la originalidad, el no combinar nada pero que todo combine en el conjunto, el romper esquemas y la libertad de expresividad del traje ES lo que se lleva.
Tengo ganas de ver el desempate en la próxima boda: la del príncipe Guillermo de Inglaterra, que seguro está a la vuelta de la esquina.
Tag: bodas

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letiza 10, el subnormal que publico esto bien poco sabee dee modaaa, porfaavor, qe vuelva a naceer!